Ya es verano, y como cada año nos merecemos nuestras deseadas vacaciones para descansar y desconectar del ritmo diario y del trabajo, que nos deja saturados. La ansiedad en el trabajo, en casa, en el colegio, la trasladamos también a las vacaciones. Ésta nos impide que disfrutemos del momento presente en el aquí y el ahora, y hace todo lo posible para que nos anticipemos y nos preocupemos por lo que vendrá y por lo que va a venir, es decir por el futuro.
Sin embargo, cuando hablo de disfrutar, implica, sobre todo, el saber disfrutar. Parece una tontería, pero hoy en día se nos olvida cómo hacerlo. Los automatismos, las anticipaciones, y las nuevas tecnologías nos complican bastante ponerlo en práctica.
El móvil no es muy buen aliado para desconectar durante las vacaciones, nos puede dificultar estar en el presente, disfrutar de las vistas o de la puesta de sol. Nos dedicamos a sacar fotos vídeos para poder enseñar a nuestros amigos o familiares lo que estamos viviendo, pero… ¿Realmente lo estamos viviendo?
“Ay, qué puesta de sol tan bonita, voy a sacar una foto y se lo voy a enviar por whatsapp a María”, para cuando hemos sacado la foto, hemos perdido los 10 segundos clave para disfrutar de ese gran momento único, porque cada puesta de sol es diferente e irrepetible. No os olvidéis, que es tan importante saber cómo disfrutar cómo saber desconectar. Para ello, empieza por el móvil. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos este eterno compañero nos tiene al tanto de todo. Dejarlo de lado durante unos días, nos permitirá disfrutar más de los que nos rodea y hacer de nuestras vacaciones algo productivo, porque muchas veces tomarse un respiro, es lo mejor para nuestro trabajo y nuestra vida personal. Vivimos tan atados al móvil que éste siempre será un hilo conductor del trabajo, impidiéndonos descansar y vivir pendientes de éste continuamente, incluso en vacaciones.
¿Sabías que las tecnologías pueden generarte ansiedad? ¿Hoy en día quién no tiene Whatsapp? La tecnología, internet y las redes socialeshan venido para quedarse, nos facilitan la vida hasta tal punto que incluso nuestra manera de comunicarnos ha cambiado. El problema aparece cuando nos dejamos arrastrar por todos esos estímulos digitales, siendo, ante un uso descontrolado, perjudicial para nuestra salud mental, física y personal, debido a laansiedad que nos genera.
Estamos hiperestimulados ante la cantidad de mensajes recibidos (grupos de Whatsapp de familia, trabajo, colegio, amigos…) y, por otro lado, tenemos, siendo o no conscientes, más controlsobre los demás. Sabemos todo de todos, si ha cambiado la foto de perfil, si ha leído el mensaje, si está en línea, incluso quién ha visto mi estado de Whatsapp.
Vivimos “digitalizados”, perdiendo energía para vivir verdaderamente la vida real, en el aquí y el ahora. Ante esta ansiedad podemos llegar a sentirnos con la obligación de contestar por haberlo leído en el momento, sin cuestionarnos que ese mensaje puede esperar, al ser quizás, más importante lo que estaba haciendo en esos momentos. La exigencia de la disponibilidad “estabas en línea” hace que nos sintamos en un constante estado ansioso, contestando probablemente de cualquier manera o en cualquier sitio, porque lo que pondera en la sociedad actual es la inmediatez, acción-reacción (comida rápida, mensajes instantáneos, cajeros auto-pago, en un click la comida en tu casa…). Este tipo de ansiedad se manifiesta en algunas personas con sensación de agobio, con cierta necesidad de llegar a todo y tenerlo todo bajo control. Es importante tener presente esta falta de libertad, intimidad y autonomía con el fin de no caer en ese automatismo digital estresante y cargante, sino entrar más en el momento presente, prestando atención plena al aquí y ahora.
Lo primero, ser consciente de nuestro estado interno, de cómo nos comportamos y de qué emociones hay detrás de nuestras conductas. No podemos cambiar ni gestionar nada si no sabemos de antemano qué es lo que debemos cambiar o controlar (autocontrol).
Debemos imaginar que somos como los coches de cambio manual, dejar a un lado el piloto automático, y ser conscientes de que ponemos la primera marcha, escuchar el motor y sentir, gracias a esa atención plena, que el coche me pide la segunda marcha. Si no presto atención en esos momentos, podría quemar el motor. Si nos dejamos llevar por el automatismo acabamos desgastados y quemados, por lo que la ansiedad nos avisa de que algo no marcha bien.
Este estado ansioso afecta de forma negativa a otras esferas de la vida (relaciones sociales, familiares, laborales, ocio…), como por ejemplo estar con el móvil cuando estas con tus hijos, estar con el móvil mientras ves una película, andar con el móvil, incluso desayunar con el móvil o tablet.
PAUTAS PARA DESINTOXICARTE DEL MUNDO DIGITAL:
SILENCIAR LAS NOTIFICACIONES O PONER EN “MODO AVIÓN” EL MÓVIL.
Este paso implica cuidarte y protegerte al ser consciente del daño que te has estado haciendo hasta ahora dejándote arrastrar por los estímulos digitales. De esta manera, te facilitas que nada entorpezca o te distraiga de lo que estas enfocado en ese momento (tomarte un refresco en un chiringuito, charlar con amigos, disfrutar del mar, o simplemente ver una película tranquilo).
APRENDE A TENER TIEMPO PARA TI, ORGANÍZATE.
OBSERVA QUE CUÁNTO MÁS MÓVIL, MÁS ANSIEDAD.
No quiero que te lo creas, quiero que lo compruebes por ti mismo.
PRIORIZAR LA COMUNICACIÓN DE “TÚ A TÚ” EN PERSONA.
Evitaremos malas interpretaciones vía Whatsapp y las relaciones serán de más de calidad. Piensa si lo que le vas a escribir a esa persona se lo dirías personalmente.
RESPETARTE Y HACERTE RESPETAR A NIVEL LABORAL, INTERIORIZAR TU DERECHO A LA DESCONEXIÓN DIGITAL.
“No es tan importante, puede esperar al lunes. Es mi tiempo libre, mi descanso, me lo merezco”.
SER CAPAZ DE NO HACER TODO CON EL MOVIL.
Vete a andar sin el móvil.
MEDITA O HAZ MINDFULNESS.
Te entrenarás a nivel mental y emocional con el fin de prestar con cierta atención a tu presente de una manera más amable, sin juzgarlo.
APRENDE A CANALIZAR LA ANSIEDAD CON EJERCICIOS COMO PINTAR, DIBUJAR, COCINAR, HAZ COSAS CON LAS MANOS.
¡NADA DE DOS COSAS A LA VEZ!
A partir de ahora si estas desayunando, sólo desayunarás. Presta atención con tus 5 sentidos a todo lo que experimentas en esos momentos. En el camino del trabajo a casa observa con atención como si tuvieras ojos de turista, como si fuera la primera vez que realizas ese camino. Aprenderás a mirar con atención y no únicamente ver las cosas, sino contemplarás con mayor atención. Por lo que tu mente no activará ese automatismo.
Os recomiendo estas vacaciones que disfrutéis de verdad, con todo lo que implica saber disfrutar. Aunque cueste, merece la pena aprender a vivir en el aquí y el ahora, y no en el allí y en el mañana. Esta forma de vida, te hará sentir más tranquilo, seguro, desde el bien-estar y estar-bien.
¿Cómo nos afecta las medidas del Covid19 en el estado de ánimo y las relaciones sociales?
La Covid19 ha venido, de momento, para quedarse. A estas alturas, después de 9 meses, nos hemos adaptado a la situación, unos mejores que otros, eso sí, como hemos podido. ¿Acaso podíamos imaginarnos que podía suceder algo así? Desde luego que no. Lo que está claro es que el confinamiento nos está transformando de una forma o de otra.
Hemos pasado por varias fases emocionales a lo largo de estos meses de pandemia. Ahora mismo, podríamos decir que seguimos en un estado de alerta emocional aunque más «relajados», ya que nuestro organismo no podría soportar tal estado emocional y ansiedad constante durante tanto tiempo. Por lo que es natural, que esas alarmas disminuyan, en cierto modo, con el fin de reponer energías como mecanismo de defensa.
Nuestro organismo quiere protegernos por lo que ocurrió en el confinamiento, ocurre y lo que vendrá. Rebajar la ansiedad y alerta que hemos sentido hasta ahora es lo más inteligente que podemos hacer por nosotros mismos. Aprendemos a convivir con la Covid19 aceptando y luchando contra él.
Silvia González Martínez
¿CÓMO NOS HA AFECTADO LA PANDEMIA?
SOMOS MÁS DESCONFIADOS
El miedo nos ayuda a sobrevivir, aparece cuando el organismo percibe una posible amenaza que puede dañarnos o que hay algo que podemos perder, en este caso la salud. Desconfiamos del entorno de forma natural, por no poder controlarlo, sin embargo, el pánico y la ansiedad que conlleva hacen que seamos mas desconfiados de lo normal, incluso aunque no estemos confinados. Es decir, el miedo no diferenciaría lo irracional de lo racional.
Ejemplo: A pesar de llevar mascarilla y lavarte las manos con gel desinfectante desconfiarías de una persona que estornuda o tose.
Observa realmente qué aspectos puedes controlar, te generará seguridad saber que haces todo lo posible para protegerte. Hay aspectos que no están a tu alcance y no podrás controlarlos, tendrás que aceptarlo. Para ello, es imprescindible que cuides tus pensamientos, ya que con la ansiedad pensarás desde la ansiedad, te anticiparás de forma irracional.
«¿Y si… me contagio en la panadería?» «¿Ya, pero y si… ?»
¿Haces todo lo que está en tu mano para protegerte frente al Covid19? Si la respuesta es sí. Has llegado al final sobre lo que puedes controlar. A partir de ahí, es posible que te estés sobreprotegiendo por miedo al contagio, tanto que te genera sufrimiento pensar que eso pudiera ocurrir.
En la aceptación está la paz de cada uno.
No es lo que ocurre lo que te genera ansiedad, sino el pensamiento sobre lo que ocurre.
Estamos viviendo algo traumático, y a pesar de habernos adaptado a las circunstancias, a la forma de relacionarnos y de trabajar, la ansiedad forma parte del proceso en el que nos encontramos debido a los cambios generados en tan poco tiempo. De nosotros depende gestionar las emociones, y lidiar con la frustración ante lo que no se puede hacer; el cansancio emocional arrastrado durante estos meses; la tristeza por lo sucedido; el miedo ante lo ocurrido; el desgaste por protegernos, y por supuesto, la incertidumbre por no saber qué pasará o cuándo volveremos a la normalidad de antes.
¿ES POSIBLE QUE TE ESTÉS FOCALIZANDO EN LOS «NO»?
La energía negativa hace que nos dejemos arrastrar por las emociones desagradables, como si estuviéramos secuestrados por ellas, y no fuéramos capaz de observar más cosas de la realidad. Acércate a los «SI»: observa qué cosas puedes hacer en casa o en la calle ¿No puedes tomar un café en la calle? date un paseo con un amigo. ¿Qué estás descubriendo de ti ante la pandemia o confinamiento? Las personas emocionalmente inteligentes se adaptan mejor a los cambios, incluso se permiten aprender ante la adversidad, es lo que llamamos RESILIENCIA. Piensa qué aspectos tienes en tu día por lo que puedes sentirte agradecido. Acércate a la gratitud, ésta nos genera energía positiva, cambiando el foco de atención hacia lo que nos hace sentir bien.
SOMOS MENOS TOLERANTES
Cuando una persona se encuentra en este estado, no tolera más energía negativa en su organismo e incluso es más fácil que pueda dar lugar a malas interpretaciones.
Ejemplo: La persona no tolera que otra no respete según él/ella, la distancia de seguridad. ¿Acaso se ha preguntado si no es consciente la otra persona de ello? Le podríamos decir: «Perdona, nos tenemos que poner en las líneas marcadas para respetar la distancia de seguridad».
Una investigación de la Universidad de Hong-Kong señalaba que exponer a las personas a imágenes evocadoras de una pandemia les hacía valorar más las actitudes de obediencia y conformidad con el grupo y menos las de rebelión o excentricidad. Quizás, esto podría explicar en parte fenómenos como «policía de los balcones«, tornándose nuestras actitudes más rígidas, menos tolerantes, e incluso racistas.
Una vez más la relación con nosotros mismos es igual a la relación con los demás. Si sientes una amargura dentro de ti que no gestionas, es muy fácil que la descargues en los demás. Pregúntate si esas personas tienen la responsabilidad de tus emociones. ¿Tus emociones a quién le pertenecen? Efectivamente, a ti. Cuando nos responsabilizamos de nuestras propias emociones y pensamientos tenemos mucho ganado en lo que el autocontrol se refiere. Y por ello, te comunicarás asertivamente con los demás.
SOMOS MÁS INDIVIDUALISTAS AUNQUE TAMBIÉN MÁS «HUMANOS»
El evitar el contacto social e incluso físico hace que la relación, en cierta medida, sea más fría. Ahora mismo, es posible quedar con un grupo reducido de personas pero es posible que igual no te apetezca tanto.
Nos acostumbramos a las cosas, generamos un hábito. Eso es lo que les está pasando a algunas personas que no tienen muchas ganas de salir de casa o quedar como lo hacían antes. Si es así, pregúntate: ¿Es miedo? ¿Angustia a un posible contagio? ¿Es tristeza por la situación?¿Me siento bien y me apetece simplemente estar en casa?
No fuerces las situaciones. Cada emoción cumple con una función. Observa no tanto el por qué de esa emoción sino el… ¿Para qué me sirve esta emoción? ¿Qué me quiere decir?
Escucha la emoción que hay detrás de todo eso. Quizás estés disfrutando más de tu hogar o de la familia. Es imprescindible identificar qué está pasando y para ello, necesitamos ser conscientes de qué sentimos y qué pensamos en el único momento que existe y que podemos gestionar, en el aquí y ahora.
SER AGRADECIDO TE AYUDA A SONREIR A LA VIDA Y DISFRUTAR MÁS DE ELLA
La gratitud es una fortaleza, es decir, una cualidad innata y adquirida por imitación, presente desde el nacimiento.
Las personas agradecidas…:
TIENDEN A CENTRARSE EN LAS COSAS QUE LES SUMAN:
Se focalizan y priorizan en lo que sí tienen y poseen y saben prestar atención a lo que les aporta, a lo que les hace sentirse bien, sin caer en autoengaños.
SE CENTRAN EN LOS DETALLES
Son personas que saben apreciar detalles del día a dia, dándoles un valor especial, observando y sintiendo esa energía positiva.
Estar en la playa disfrutando de las olas del mar, agradecer ese momento de paz con uno mismo.
INTERPRETAN LA REALIDAD DESDE UN PUNTO DE VISTA FLEXIBLE, NADA RÍGIDO.
Tienden a interpretar la realidad de una forma mucho mas saludable y emocionalmente inteligente, equilibrando el pensamiento sin dejarse arrastrar por creencias irracionales como magnificar la situación, focalizarse en lo negativo, o interpretar la realidad como extremos de blanco o negro. Relativizan con más facilidad.
SE DEJAN LLEVAR POR LA LUZ Y LA ENERGÍA POSITIVA. SE ADAPTAN MÁS FACILMENTE A LOS CAMBIOS.
La gratitud les lleva a ilusionarse y entusiasmarse por «pequeñas» grandes cosas,por lo que la queja no suele estar presente en sus vidas, ya que saben adaptarse mejor a los cambios aunque sean negativos o desagradables.
Una investigación realizada en la Universidad George Mason, con veteranos de la guerra de Vietnam, descubrió que las personas que experimentaban mayores niveles de gratitud también tenían menores niveles de estrés postraumático y mejora de la resiliencia.
DUERMEN MEJOR
Al no acumular energía negativa durante el día, su organismo le permite por la noche dormir más plácidamente, sin tensiones.
SON MÁS FELICES
Colocan la felicidad aquí y ahora, valorando el momento o incluso yendo más allá de lo material.
LA GRATITUD NOS AYUDA A CREAR NUEVOS VÍNCULOS SOCIALES Y A FORTALECER LOS QUE YA TENEMOS
Hace que seamos más empáticos con los demás.
¿COMO PODEMOS PRACTICAR LA GRATITUD?
LA GRATITUD EN EL DIA A DIA
Tengamos o no días sin luz es imprescindible no dejar de buscar esa energía a nuestro alrededor. Únicamente observa qué otras cosas de tu vida te pueden dar energía y vitalidad para sentirte más TÚ. El ser humano tiene esa CAPACIDAD INNATA para SOBREVIVIR pase lo que pase. Somos RESILIENTES. ACÉRCATE A TU ENERGÍA POSITIVA, observa y actúa.
¿Qué puedo hacer para crear LUZ en MI?
Escribe 3 cosas que te hayan ocurrido en el día de hoy en que te hayas sentido agradecido: algo que hayas hecho por ti mismo, algún detalle que alguien haya tenido contigo o incluso agradecer el momento, sea el que sea, el que estés viviendo como una forma de empoderarte y crecer emocionalmente, aprendiendo de lo vivido.
LA GRATITUD ANTE LA ADVERSIDAD – RESILIENCIA
Hay dolor y también hay aprendizaje. Por toda situación complicada por la que pases… aprenderás. El tiempo no lo cura todo. La capacidad con la que sepas adaptarte a las nuevas circunstancias y aprender de ella, hará de esta etapa un verdadero aprendizaje. SERÁS RESILIENTE. Para ello, observa con curiosidad qué estás aprendiendo con todo esto.
¿El mayor logro? Ser consciente de que gracias a estos momentos has creado una versión de ti 2.0 mucho más emocionalmente inteligente.
La gratitud nos mantiene en el momento presente, en el “aquí” y “ahora” enfocándonos en lo que realmente podemos control en cierta medida ¿Qué puedo hacer ante lo que me pasa? El pasado y futuro no lo podemos controlar, ya que lo que pasó no lo podemos cambiar y el futuro es incierto y no tenemos acceso a él. En cambio, enfocarnos en el presente nos coloca en un espacio de seguridad dónde poder establecer soluciones o incluso simplemente aceptar lo que sucede en caso de no poder hacer nada: aceptar sería la solución.
Evita lamentarte, de esta manera, estableces un rol de «víctima» generándote energía negativa e indefensión ante lo que te sucede, por lo que te bloquearás. Si ocupas tu «Yo» en la energía positiva prestando atención a cosas que quieres, te gustan, te hacen sentirte bien, apreciarás que tienes muchas cosas que dar a la vida y agradecer-te. El control está en ti y tienes mucho que ofrecerte.
Quizás te interese otro post del blog relacionados:
¿CÓMO NOS AFECTA EL ESTADO DE ALARMA – CORONAVIRUS A NIVEL EMOCIONAL?
Estamos ante una situación de estado de alarma, por lo que como bien indica la palabra nos genera alarma, ansiedad, estado de alerta e incertidumbre. Debemos conectar con nuestras emociones para canalizarlas de la mejor forma posible.
Aquí van algunas claves….:
DUELO: PÉRDIDA DE LIBERTAD.
Trata de observar lo que está pasando, no sólo como una pérdida de libertad sino como una elección, es decir, eliges quedarte en casa por tu propio bien y el de los demás. Eso no significa que no puedas sentirte triste, ansioso o impotente, de hecho debes sentirlo, pero desde la aceptación y desde el punto de vista más saludable.
Para ello, será muy importante que te concentres en lo que SI puedes hacer, en lo que SI tienes, en lo que SI te gusta y agradeces lo que está ocurriendo (la solidaridad de los demás, la implicación de los sanitarios) o incluso observar como esto nos ha unido incluso en los propios vecindarios.
En el momento en que te dices «SÍ», está diciendo un «SI» a la aceptación y a tu momento presente. No te gusta lo que ves, claro, pero lo aceptas, con todo. Cuando digo «todo» me refiero con lo bueno y lo malo, sobre todo aceptar lo malo o desagradable.
ACEPTACIÓN
ACEPTO LO QUE OCURRE Y LO QUE SIENTO,
ASÍ ESTÁ BIEN, TAL Y COMO ESTÁN LAS COSAS EN MI «HOY»
DEJO ESTAR LO QUE SIENTO Y LO DEJO IR…
QUIERO PAZ, LA SIENTO CUANDO ACEPTO LO AGRADABLE Y DESAGRADABLE QUE TRAEN MIS DÍAS.
Silvia G.
Quieres paz, pues date paz y busca sentirla. Busca los «SI» y los encontrarás en tu vida. Así es como generas a tu organismo energía positiva, necesaria para la aceptación y avanzar en el proceso. Sin embargo, cuando nos obcecamos en la frustración elegimos el camino del sufrimiento, dónde únicamente obtenemos «NO» ( Lo que no nos gusta, lo que nos hace sufrir, lo que NO podemos hacer, o lo que hemos perdido. Quién quiere paz, no lucha en una guerra. Por lo que no generes más guerra sintiendo que luchas contra la situación, porque te producirás más energía negativa y ésta se expandirá.
No te focalices en el contenido de lo que dice tu pensamiento negativo. Tienes que saber que mucho de ese contenido está distorsionado y es irracional. El pensamiento obsesivo aparece por la necesidad de tenerlo todo controlado. Crees que si te anticipas a eso malo que pueda suceder (pensamiento típico de la ansiedad) para controlarlo, y estableces el plan A, B estarás más tranquilo porque lo controlas. Sin embargo no es así, porque sufres más por lo que imaginas que por lo que realmente pasa. Son los famosos «Y si…«.
Digamos que te centras en el FUTURO, como éste no lo podemos controlar, tu manera de protegerte es adelantarte a los acontecimientos, poniéndote en lo peor. De esta manera, te generas más ansiedad al pensar y con ello visualizar ese dramático escenario. Realmente no controlas, te descontrolas mas.
No te centres en el contenido sino en ser consciente de que es un pensamiento obsesivo y recurrente. Hazte cargo de lo que realmente lo empuja, es decir, la ansiedad.
-MEDITA
-HAZ YOGA
-DEPORTE
-HAZ COSAS QUE TE GUSTEN Y QUE DISFRUTES.
-RÍETE
-SACA SENTIDO DEL HUMOR
-CONCÉNTRATE ÚNICAMENTE EN LO QUE OCURRE EN EL MOMENTO PRESENTE.
El futuro no existe. Únicamente existe lo que esta sucediendo ahora mismo, y con ello lo que sientes ahora mismo. Por lo que abre los ojos y observa tus «SI» de tu Aquí y Ahora.
Relativiza aquello que piensas que es irracional. Una vez lo has racionalizado de forma saludable, pon un límite, y distrae a tu pensamiento con actividades que te hagan sentir bien.
PARA EL QUE «LA CASA LE COME»
No tiene por qué «comerte la casa» siempre y cuando elijas que no pase. Trabaja la ADAPTACIÓN a esta nueva situación y hazla tuya. Transforma las cosas que puedes disfrutar en la calle, en los mismos momentos pero en otro lugar, en casa.
-TOMATE ESAS CAÑAS DE LOS VIERNES CON TUS AMIGOS POR VIDEOLLAMADA
Así es, tienes una llave que únicamente abre una puerta a la calma,a tu propia paz interior. Da igual en qué momento te encuentres de tu vida, esa llave está siempre contigo, y siempre, escúchame, siempre, podrás abrir y entrar a tu calma y hacer que esa «tormenta» que estés viviendo se desvanezca. No podemos abrir una puerta si no somos conscientes de que tenemos la llave y que cada uno de nosotros debemos abrir nuestra propia puerta. Es imprescindible que sucedan 3 cosas:
Saber y sentir que dentro de ti se encuentra esa llave a tu propia paz interior. La solución de todo este malestar está en ti. Tú, y sólo tú, tienes el poder de generarte esa calma, que es justo la que necesitas para estar bien.
Es de vital importancia que quieras abrir esa puerta. Es decir, que no te auto-sabotees y te ayudes a ti mismo, y como no, te dejes ayudar por los demás y por la terapia por supuesto.
Saber cómo abrir esa puerta: losrecursos que se van adquiriendo en la terapia y a lo largo de la vida.
Ser consciente de que a veces podrás abrir esa puerta y otras, puede que te cueste más. Sin embargo, únicamente con intentar llevar a la práctica todo esto ya te habrá hecho sentir en calma porque sabes que haces bien y que vas por el camino del bienestar. Y lo más importante, sientes que el control lo tienes tú.
Aprende cómo eres. Aprende a reconocer y tener conciencia de esa parte más insana que todos tenemos y debemos trabajar.
Aprende a escuchar tu cuerpo y qué emoción es la que te está hablando.
Aprende de los errores ¿Qué mas da? Aprende que por el hecho de fallar no implica que seas menos valioso, ni menos válido.
Aprende a ser igual de flexible contigo que con los demás.
Aprende a saber cuándo te estás auto-saboteando, sí, es el Ego tu «Falso Yo» que quiere que pases mal rato.
Puedes dejar de ser víctima de tus circunstancias, siendo creador de tu propia realidad, y por ello, de tu vida. ¿Cómo? Identifica la realidad como lo que es, no como lo que aparenta ser. Abre tu mente.
La mente es como un paracaídas, solo funciona si la tenemos abierta.
Einstein
Abre tu mente y aprende a ser flexible y no cerrarte a creencias u opiniones y realidades diferentes. Aquello a lo que le prestas atención se expande, porque emite una vibración.
Si tratas de evitar algo, eso emite una vibración, y lo atraes inevitablemente hacia ti. No lo busques, dalo por hecho. Siéntete como si ya tuvieras eso que tanto deseas, no te centres en tenerlo o evitarlo. Así es como atraes lo que deseas o lo agradable, sintiéndote como si eso YA estuviera contigo.
Centra tu atención en lo que quieres ver y no en lo que ves.
En el momento en que algo nos afecta el responsable siempre es uno mismo. Es el gran poder que tiene el ser humano: poder elegir cómo nos afecten las cosas. Trabaja en ti, conócete y observa tu comportamiento. Aprenderás a prestar atención a lo que alimenta al Ser: tu propia paz interior.
EL CAMINO HACIA EL ÉXITO EN LA VIDA ESTÁ EN EL HOY
Las 5 preguntas que te ayudarán a saber si vives para trabajar o trabajas para vivir.
1.- ¿Qué haces el fin de semana? ¿Cómo cuidas tu salud?
2.- ¿Cómo te enfrentas a una discusión profesional?
3.- ¿Buscas equilibrio entre lo profesional y lo personal?
4.- ¿Dejas que los problemas profesionales te afecten en la relación con tu familia?
5.- ¿Enfocas tu valía personal en el trabajo? ¿Cómo te percibes a ti mismo?
El esfuerzo continuado y el trabajo duro son elementos claves para estar más cerca de conseguir los objetivos en el trabajo. ¿Camino hacia el éxito? Tendríamos que hablar primero de qué significa para cada uno tener éxito en la vida.
Un día más, sin vivir el día a día, mirando a futuro esperando y queriendo tener esa vida «exitosa» dónde poder comprarse y hacer lo que uno quiera y lo que cree merecer después de tantas horas de sueño acumuladas. Como si el fin justificara los medios, y conseguir el éxito implica pisotearse a uno mismo descuidándose y olvidándose de lo que es vivir.
El trabajo duro no es necesariamente «sobre ocupación». Además, está demostrado que el exceso de trabajo conduce a resultados más pobres. Esta sobre-ocupación genera un estrés laboral o también llamado burnout. Normalmente la persona cae en la cuenta tarde, una vez la persona ya está sufriendo incluso físicamente el estilo de vida insano. A partir de ahí, empiezan a ser conscientes de que su grado de exigencia y perfeccionismo ha sido el responsable de perder momentos irrecuperables y que racionalmente nunca habrían renunciado.
Divorcio por alejamiento físico y emocional de sus parejas y familia.
Los hijos crecen. Nunca hubo momentos de juego con ellos.
Los pensamientos están tan enfocados en el trabajo que no escucha a los demás.
Cuando despiertan de ese estado automático (no viven el Aquí y el Ahora), les invade un dolor y pena por lo que han dejado por el camino. El hecho de mirar obsesivamente al futurodesde el «querer ser exitoso» o «querer tener ese ferrari que siempre quiso» han dejado de vivir con vida cada día de sus vidas, únicamente porque creyeron que la ambición y la sobre-exigencia les llevaría a sentirse más satisfechos con sus vidas. Ahora, el dinero o el reconocimiento social difícilmente consuela. El ego se ha apoderado de ellos.
SÍNTOMAS DE TRABAJAR EN EXCESO.
1. DESÁNIMO GENERAL.TRISTEZA La persona se siente triste con angustia por «necesitar» cumplir con todas sus obligaciones y con sentimiento de culpa y frustración porque no logra que sea como espera, perfecto.
2. IRRITABILIDAD Vive en un estado de amargura en la que casi todo le desagrada. Se define como una persona seria que «las cosas se hacen bien o no se hacen».
3. «EL TRIUNFADOR». AUTOEXIGENCIA DISTORSIONADA: «Ya habrá tiempo para eso que decís, ahora no puedo». La persona cree que es una gran oportunidad la que está viviendo y a pesar de que sabe que está perdiendo cosas los objetivos laborales lo valen. Cambia la felicidad, el vivir el momento presente y disfrutar de cada día por pensar en cómo lo disfrutará en el futuro, es decir, cambia la salud y felicidad por dinero.
NO VIVAS PARA TRABAJAR
TRABAJA MENOS
8 HORAS DIARIAS. Si el desgaste físico, mental o emocional es muy elevado, considera las 6 horas como el límite indicado.
TRABAJAR MENOS NO ES SIGNO DE DEBILIDAD, SINO DE INTELIGENCIA.
CLAVES PARA NO TRABAJAR EN EXCESO
REFLEXIONA SOBRE QUÉ ES PARA TI TENER ÉXITO EN LA VIDA. ¿LA RESPUESTA SE CENTRA EN EL TENER?
Para sentirnos exitosos en la vida no necesitamos atarnos a verbos como «tener«, «esperar«. Valórate y aprende a quererte desde lo que eres, no desde lo que puedes llegar a tener o llegar a ser en la vida. Cuánto más aceptes tu propia vulnerabilidad más confianza en ti mismo y éxito en la vida (satisfacción) vas a tener. Ahí es cuando realmente eres auténtico y te sientes satisfecho con lo que eres y tienes en la vida, todo lo demás te genera sufrimiento.
El cuerpo habla y las emociones lo hacen a través de él. El cuerpo expresa lo que la boca calla o sostenemos. Escucha a tu cuerpo que quizás en algún momento te mande señales de alarma con el fin de que empieces a cuidarte y protegerte de este estilo de vidainsano.
HAZ INTROSPECCION Y OBSERVA CÓMO TE PERCIBES A TI MISMO: AUTOESTIMA.
Seguramente centres tu VALÍA PERSONAL en lo que CONSIGUES EN EL TRABAJO. «Cuánto más obtenga del trabajo más valgo». Nos encontraríamos ante una baja autoestima, como si la seguridad en ti mismo estuviera disfrazada por los éxitos laborales.
AHORRA Y TRABAJA MENOS No es la cantidad sino la calidad.
RECONOCE Y ACEPTA LOS LÍMITES
La madurez comienza cuando eres capaz de reconocer los límites de la realidad, empezando por tus propios límites. Tal vez quieres triunfar más que nadie, pero no puedes hacerlo a cambio de tu salud y tu bienestar. De hecho, si te dedicas con agrado a lo que haces, si pones un “hasta aquí” a tu jornada laboral, tienes mayores probabilidades de alcanzar la excelencia en lo que haces. El dinero, aunque se demore un poco más, probablemente vendrá después.
También denominado: » EL TRIUNFADOR » como perfil psicológico que cuando se identifica con el ego…
– «Valgo o estoy bien si tengo éxito y los demás piensan bien de mi».
– Tiene un fuerte deseo por ser aceptado, valioso y admirado, sobresaliente y eficaz (confunde la admiración con ser querido).
–Evita el fracaso.
EN EL MEJOR DE LOS CASOS: ENÉRGICO, OPTIMISTA, CONFIADO, EFICIENTE, PRÁCTICO.
EN EL PEOR DE LOS CASOS: NARCISISTA , PRETENCIOSO, SUPERFICIAL, REIVINDICATIVO, ALTAMENTE COMPETITIVO.
🍃El valor de cada uno se centra en ser uno mismo por lo que es. Los verbos » tener«, «conseguir«, «esperar«, «hacer» nos atan al sufrimiento y a una falsa seguridad en uno mismo. Lo superficial, que todo permanezca y nada cambie, es cosa del ego. Tengas más o menos, o lo hagas bien o mal, tu VALOR no cambia.
No busques la felicidad. El que busca, espera encontrar, y eso, genera sufrimiento. De esa forma, nunca nada será suficiente.
A la felicidad llámala paz interior, calma y bienestar. Cuando te encuentres a ti mismo verás que esa paz está en ti. Y dejarás de buscarla porque no necesitas hacer cosas para sentirte «feliz» (paz interior). Acepta lo más vulnerable de ti, te hará más sano, estando más cerca de tu paz interior. Y así es como te aceptas a ti mismo y aceptas la vida.🍃
La ansiedad es un estado emocional desagradable que activa nuestro sistema de alerta como mecanismo defensivo, al percibir una amenaza en el entorno. Tener ansiedad es adaptativo, el problema aparece dependiendo del grado de ansiedad que se padezca. Pero, ¿cómo controlar la ansiedad?Aprender a detectarla es fundamental para afrontarla, además de saber distinguir qué tipología de ansiedad es la que padecemos.
Tipos de ansiedad:
ANSIEDAD ADAPTATIVA:
Nos activamos para encararnos a una preocupación o peligro real. Nos ayuda a mejorar la respuesta a los problemas.
Ver que en la empresa están despidiendo a varias personas y sentir ansiedad al estar preocupado, por si te pudieran despedir a ti también.
En este caso la ansiedad nos alerta de que algo negativo puede suceder, por lo que nos impulsa a protegernos y buscar trabajo “por si las moscas”. Es una ansiedad racional, nos pre-ocupamos ante un posible problema real y nos ocupamos para ponerle solución.
ANSIEDAD PATOLÓGICA:
Se traspasan los límites del malestar ansioso tanto en intensidad como en la duración de ésta. Es muy frecuente la activación del mecanismo de defensa de la somatización, en la que el cuerpo expresa lo que la mente “calla” o soporta. Lo más comunes son presión en el pecho, problemas relacionados con el sistema digestivo, migrañas, vértigos y psoriasis.
Pasan los meses y sigo preocupada por si me pudieran despedir a pesar de que los hechos me indican que no sucederá.
Lo que antes era una preocupación racional, termina siendo una preocupación irracional que alimenta ansiedad y pensamientos obsesivos, que nada tienen que ver con la realidad.
Creer que si salgo a la calle me dará un ataque de pánico.
En este caso, la mente ha mal aprendido o está maleducada debido a un patrón de comportamiento y pensamiento que se ha ido desarrollando por estímulo-respuesta. La persona acaba asociando calle (estímulo) con ataque de pánico o malestar (respuesta), por lo que comienza a evitar ese estímulo en la medida de lo posible. Mantente alerta porque podrás detectarla cuando tengas las siguientes sensaciones:
DESPERSONALIZACIÓN: sensación de irrealidad. Sentir como si tu cuerpo no te perteneciera o ver la situación como si estuvieras viendo una película.
ENTUMECIMIENTO DE EXTREMIDADES.
SENSACIÓN DE HORMIGUEO.
SENSACIÓN DE ATRAGANTAMIENTO.»nudo en la garganta».
OPRESIÓN EN EL PECHO SENSACIÓN DE QUE ALGO MALO PUEDE OCURRIR
PAUTAS PARA DESPRENDERTE DE LA ANSIEDAD
COMO CONTROLAR LA ANSIEDAD A NIVEL EMOCIONAL:
NO LUCHES CONTRA LA ANSIEDAD, ACÉPTALA COMO PARTE DE ESTE MOMENTO. No se debe luchar porque no se trata de ninguna batalla. No hay lucha, sino aceptación de este estado emocional, en este caso desagradable.
PERMÍTETE SENTIR Y ESTAR EN ESTE MOMENTO QUE TOCA, HOY.
ACTITUD POSITIVA Y APRENDIZAJE. ¿Qué te está enseñando la ansiedad o esta situación? Has llegado a un punto de inflexión y este sistema de alerta se ha activado para protegerte porque necesitabas empezar a cuidarte. Por lo que, ¿por qué no comenzamos a hablar de cómo estás aprendiendo a cuidarte de verdad?
ENTIENDE QUÉ HAY DETRÁS DE LA ANSIEDAD Y APRENDE DE ELLA. El miedo es una emoción típica que suele ir de la mano junto con la ansiedad. ¿Qué ha sucedido para que llegues a este punto?
APRENDE A SER MÁS EMOCIONALMENTE INTELIGENTE. Las emociones son útiles, nos ayudan a sobrevivir. No hay emociones buenas ni malas, positivas o negativas, sino agradables o desagradables.
Cada una de ellas tiene una función. En este caso, el miedo nos enseña a protegernos al sentir que hay algo que podemos perder o nos pueden hacer daño. Es en esos momentos en los que nuestro sabio organismo se pone en modo alerta y se protege activando nuestro sistema nervioso simpático: se dilatan las pupilas, nuestra atención está focalizada en la amenaza percibida, e incluso si sentimos que alguien nos va a atacar por detrás, la sangre se concentra en las extremidades para que seamos más capaces de huir u atacar siendo más fuertes que nunca. Una vez más, el miedo te ha ayudado.
EXPRÉSATE PERO CON CIERTOS LÍMITES. Necesitamos hablar, expresar lo que nos sucede. Es bueno que tengamos ciertos límites a la hora de hacerlo, ya que sino nos retroalimentamos negativamente. Es importante también ver que somos capaces de controlar tanto la emoción como el pensamiento, apretando ese botón de “pause” por un tiempo.
COMO CONTROLAR LA ANSIEDAD A NIVEL MENTAL (PENSAMIENTO):
NO PIENSES: «No quiero tener ansiedad» o » no tengo que pensar que tengo ansiedad» Si te digo que no pienses en un oso blanco, lo primero que harás es traer a tu mente un oso blanco. Para aceptar la emoción desagradable que conlleva la ansiedad es vital no luchar contra el pensamiento.
SE SUFRE MÁS POR LO QUE IMAGINAMOS QUE PUEDE PASAR QUE POR LO QUE REALMENTE SUCEDE.
NO CREAS TODO LO QUE PIENSAS. OBSERVA EL PENSAMIENTO COMO UN EVENTO MENTAL. El pensamiento es eso, pensamiento y nada más. Viene y va.
SE SUFRE MÁS POR LO QUE IMAGINAMOS QUE PUEDE PASAR QUE POR LO QUE REALMENTE SUCEDE.
¿Tu realidad (pensamiento) coincide con “La Realidad”? Nuestro Yo insano, en este caso el Ego, percibe la realidad distorsionada y la expresa a través de pensamientos automáticos negativos y rígidos. Los más comunes son:
Sobregeneralización: “Siempre me agobio en el autobús, seguro que me agobio hoy también”.
Interpretación del pensamiento o de la emoción: “Mis compañeros seguro que piensan que soy un desastre porque llego tarde”.
Adivinación del futuro: “Para qué voy a ir al cumpleaños si me pondré nerviosa o me aburriré”.
Minimización del resultado positivo: “No es para tanto, los demás también lo han conseguido”.
Pensamiento dicotómico: Los siempre-nunca, éxito-fracaso, fuerte-débil, bien-mal, blanco-negro… No hay escala de grises en cómo se perciben las cosas.
PARA TRATAR LA ANSIEDAD, LA ATENCIÓN NECESITA IR DIRIGIDA A OTROS ESTÍMULOS..
EDUCA A LA RAZÓN Y LA EMOCIÓN: DIRIGE. En momentos de crisis de ansiedad la emoción es casi más potente que la razón. Por ese mismo motivo, cuesta más dirigirla. Por lo que necesitamos que coja el mando la razón para que calme a la emoción con su capacidad para relativizar y dejarse llevar por la angustia y descontrolarse más. La razón, desde el miedo saludable, le hace espabilar para que no entre en un túnel sin salida.
COMO CONTROLAR LA ANSIEDAD A NIVEL CONDUCTUAL:
NO DEJES DE HACER LO QUE MÁS TE GUSTA. MANTÉN ENTRETENIDA A LA MENTE. Es justo el momento de que sigas practicando tus hobbies porque químicamente necesitas generar endorfinas y serotonina. Tienes el control de generarlas tú. ¡Adelante!
MUÉVETE, ANDA, HAZ DEPORTE. ¡GENERA ENDORFINAS Y SEROTONINA!
PRACTICA YOGA Y MINDFULNESS (meditación). El mindfulness es una técnica de tercera generación que se centra en la atención plena en el “aquí y el ahora”. El pasado y el futuro nos condicionan y nos generan ansiedad al estar anticipándonos a lo que vendrá y anclados en lo que sucedió, bloqueados.
Con la práctica continuada del mindfulness se aprende a aceptar mejor tanto el pensamiento como el estado emocional, centrándonos en el momento presente y siendo conscientes de lo que acontece hoy, no ayer ni mañana. Lo importante es este momento. Esta técnica está especialmente indicada para personas que tratan de controlarlo todo (pensamiento obsesivo).
CADA MAÑANA PUNTÚATE DEL 1 AL 10. “¿Cómo me siento hoy?Haz algo a lo largo del día para que esa puntuación sume 1 punto más.
ESCRIBE UNA BREVE CARTA S.O.S A LA ANSIEDAD. RECUÉRDATE QUÉ NECESITAS DECIRTE O HACER PARA ESTAR MEJOR.
EN MOMENTOS DE CRISIS DE ANSIEDAD. DISTRÁETE.
Habla con alguien.
Siéntate en un banco.
Llama a un familiar o a un amigo y habla de otras cosas.
Respira controlando la respiración. De esta forma mandas información al cerebro de que todo va bien y las palpitaciones disminuirán. Tu sistema nervioso se estabilizará al no percibir la alerta. La clave es ser consciente de que la respiración siempre va con nosotros, pudiéndola controlar; ese es el primer paso para romper el “círculo” desagradable.
Si estás en la calle, ponte auriculares y escucha música tranquila que te guste.
Llama a un familiar o a un amigo y habla de otras cosas.
¿Por qué necesitamos sentir que tenemos todocontrolado?
PENSAMIENTO OBSESIVO
1000 VUELTAS
al pensamiento
Buscar el control en las diferentes áreas de nuestra vida, sería algo así como buscar la perfección o la «ansiada felicidad«. Les cuesta gestionar y toparse con emociones desagradables como la frustración, tristeza, rabia… y la ansiedad que conlleva.
Por lo que su modus operandi suele ser anticiparse a cualquier tipo de descontrol o amenaza que pueda aparecer, es decir, temen angustiarse y sentir que un descontrol les inestabiliza emocionalmente.
¿Qué les sucede en su interior a esas personas que se sienten tan incómodas ante cierto descontrol?
ALIMENTAN A LA ANSIEDAD A TRAVÉS DEL PENSAMIENTO.
Suelen ser personas que necesitan saber que todo va bien, o que todo incluso irá bien, por eso tratan de controlar a través del pensamiento, el futuro, es algo que necesitan.
«¿Y si no me llaman del trabajo?» «¿Y si me dice que…?» «¿Y si no funciona?»
Se ponen en la peor situación para tener controlado lo que puede pasar lo que todavía NO ha pasado, ni tiene por qué pasar.
No somos nada prácticos con el pensamiento. Le damos demasiada importancia a todo lo que nos pasa por la cabeza. Hay días en los que tenemos que ser más prácticos y buscar la solución más rápida y factible si no queremos buclear.
Silvia González
SUELEN PENSAR DESDE EL FUTURO. VIVEN EL MAÑANA Y NO EL AQUÍ Y AHORA: EL PRESENTE
ANALIZAN TANTO EL PROBLEMA QUE SE LES HACE » MÁS BOLA»: SE RETROALIMENTAN
Se ocupan en su presente de que todo esté controlado en su futuro y no se dan cuenta de que ellos mismos acaban entorpeciendo su propio presente.
SUELEN PERCIBIR LAS COSAS COMO «TODO O NADA», «BLANCO O NEGRO».
Les cuesta relativizar y flexibilizar el pensamiento. Perciben el mundo con unas gafas distorsionadas en el que no hay escala de grises.
NECESITAN CONTROLARLO TODO, DE ESTA FORMA EVITAN SUFRIR TANTO EN EL PRESENTE COMO EN EL FUTURO.
Como les cuesta aceptar las emociones desagradables, optan por evitar sufrir o hacer las cosas mal. Por ese mismo motivo son muy perfeccionistas y autoexigentes.
Ej: una persona que prefiere hacer las tareas el, porque sabe que el las hará a tiempo y además se asegura hacerlas bien. Así es como evita problemas y controla la situación dependiendo únicamente de él, así es como se queda tranquilo.
CLAVES
Entender y saber ACEPTAR la emociones, las que vengan, dejarlas venir. Saber qué funciones tienen cada una de ellas, tanto las agradables como las desagradables, ya que nos ayudan a sobrevivir.
SABER vivir el PRESENTEdesde el PRESENTE. «AQUÍ Y AHORA«. Asintiendo cada circunstancia o experiencia negativa que nos suceda desde una postura de ACEPTACIÓN y sintiéndonos PROACTIVOS, buscando la mejor solución para nuestro momento presente.
Entender que no podemos controlarlo todo y que la vida es un continuo de subidas y bajadas de las cuales aprendemos y tratamos de estabilizarnos momento a momento.
Cuanto más amable seas con cada una de las emociones que te vengan antes se irán.
Cuanto más intentes rechazar o luchar con ese problema, ansiedad, o miedo, aumentarás la intensidad del problema.
Es necesario que cambien el patrón de pensamiento (distorsionado) que han tenido hasta ahora.
Esperar a que llegue el momento, pero no llega, porque queremos que esté todo controlado para lanzarnos. Y no llega, claro que no llega. Nunca va a ser el momento perfecto para ello.🙄
Así, mientras tanto, la vida pasa, sin que ésta sepa que sus días se están gastando con los «por si acaso» y la actitud «segurola». Uno se agarra al autoengaño, se sobreprotege por miedo a lo que vendrá, por eso prefiere no actuar y que todo se quede como está.
Nunca sabrás qué traerá el devenir, pero venga lo que venga la vida te da la oportunidad de armarte de recursos y aprender de TI.
⭐Asi que mejor, aprovecha el MOMENTO, y aprovecharás la VIDA. ⭐
Quizás te interese leer otros post del Blog relacionados:
Parece que siempre necesitamos tiempo para casi todo…incluso para ser consciente de que «eso» ya ha pasado. ¿Tiempo para qué? El tiempo no es más que el pasado y el futuro. El presente es lo que verdaderamente importa para sentir que «vivimos con Vida».
¿Tiempo? Lo que importa es AHORA.
Un «Yo sano» es un Yo que no se identifica con nada.
No se identifica con lo que sucedió o sucede porque eso no le hace Ser. Aceptar que todo cambia y fluye, como un estado, nos libera de ataduras de pensamientos y creencias rígidas.
Alguien que sufre victimizándose, en bucle con lo que le pasa o le pasó. Consigue que forme parte de su vida, de su Yo. Eso que pasó, ya pasó, y ya no pasa en el presente. De esta forma, somos conscientes de que no debemos identificarnos con nada, ya que eso nos ata.
HOY ERES Y PIENSAS DE UNA MANERA, PERO MAÑANA QUIZÁS NO SEA ASÍ. DEJA FLUIR. EL «YO», «EL SER» NO SE IDENTIFICA CON NADA
¿Quién eres tú?
La conciencia que se ha hecho consciente de sí misma cuando identifcamos ese comportamiento o pesamiento EGÓtico. Al liberarnos de él, fluimos con armonía.
Nuestra mente está mal educada, acostumbrada a pensar en lo que fue y lo que vendrá, sin percatarse que eso es, justo, lo que está condicionando su PRESENTE. Cuando recordamos historias pasadas hacemos que exista el pasado en nuestro presente. El ego se alimenta de ese sufrimiento, disfruta porque nos sintamos atados al Tiempo pasado y futuro, generándonos más sufrimiento.
Dejamos que la mente humana nos pueda. Nos dejamos alimentar por la mente egótica con pensamientos que nada tiene que ver con la realidad, o quién sabe, quizás algo si, pero no justifica nuestra actitud insana.
La cuestión es que la mayoría de las veces interpretamos situaciones, pensamientos ajenos generándonos emociones desagradables como la rabia, el rencor, impotencia, frustración… Hablamos y pensamos desde el ego, sufrimos y nos victimizamos porque eso es lo que necesita él… cuerpo-dolor.
El ser humano debería tener esa presencia de estar presente aquí y ahora, para ser consciente de que es consciente que el ego está presente. Parece un juego de palabras, pero así es.
El «yo y lo que me pasó» , el» yo y mi historia» «el yo y lo que me hizo» junto con nuestra nuestra mente egótica hace que nada cambie y que nada evolucione. Y tú, te quedaste ahí, estancado, en bucle obsesivo intoxicándote sin ser consciente de cómo estabas.
El ego consigue que la persona se identifique con algo, con un sufrimiento, con una historia o con su pasado, consiguiendo crear un «FALSO YO» en el que la persona asume lo que le sucede o sucedió como parte de su SER. Ser consciente de ese «Falso Yo» nos permite salirnos de la identificación y a su vez, nos libera del ego.
Es un momento clave para nuestro presente ya que es cuestión de elección, ¿Quién toma esa decisión? Tú. ¿Y quién eres Tú? LA CONCIENCIA QUE SE HA HECHO CONSCIENTE DE SÍ MISMA.
EGO = INFLEXIBILIDAD + SUFRIMIENTO + ANCLAJE EN EL PASADO Y FUTURO + CUERPO- DOLOR = QUE TODO PERMANEZCA
EL SER, COMO UN «YO» SANO = FLUIR + ACEPTAR LAS COSAS COMO VENGAN + PRESENCIA DE CADA MOMENTO + SER CAPAZ DE IDENTIFICAR CUANDO PENSAMOS DESDE EL «EGO«+ PRESENTE + TODO CAMBIA+ NO IDENTIFICARSE
El único tiempo que existe, es este momento presente. Todo cambia, fluye y varía estando en constante movimiento, por eso aceptarlo nos ayuda a dar importancia a lo que verdaderamente importa sin dejarnos bloquear por lo que pasó ni lo que pasará, por que no lo sabemos, sabemos lo que pasa HOY.
Aceptar que la Vida es el presente, y cada momento, tal y como llega es aceptar el Ser desde un «Yo» más sano, que dice «sí» a la Vida. No necesitamos más tiempo en nuestras vidas ya que añadir tiempo implicaría mayor preocupación por el pasado y el devenir. ✨ es necesario añadir PRESENTE para aceptar y dejar que fluya en armonía este momento de mi vida.✨
🙋🏽Nota: El hecho de que todo fluya y varíe, no implica dejar de hacer, implicarse o tener objetivos en mente. Si ya te estabas justificando quiere decir que el ego estaba haciendo de las suyas en este momento. Pero no hay problema alguno, lo importante es que has sabido identificar ese pensamiento EGÓTICO. Ser consciente de ello nos hace vivir desde el «Ser» con un «yo» más sano.
Cuando uno no se encuentra bien emocionalmente es fácil que deje de lado aquello que anteriormente hacía o disfrutaba. Está bien que dejemos nuestro espacio o momento para estar tranquilos sin demasiada actividad o incluso llorar todo lo que tengamos en nuestro mundo interior. Eso está bien, pero uno sabe que como en todo hay un límite y debemos hacer algo con nosotros. La palabra ACTUAR acompaña a la palabra CAMBIO, porque son palabras que implican AVANZAR por sentirse uno mejor. EXPRESAR EMOCIONES DESAGRADABLES: Pasos a seguir
Visualiza en una línea cómo ha sido tu proceso y cómo te has ido encontrando a lo largo del tiempo.Quizás sea el momento de dar un giro a todo y probar con otras cosas.
Coincide con gente que te haga ver lo que tú no ves. Déjate ayudar por los que verdaderamente quieren tu bien, y saben qué es lo mejor para ti porque te conocen DE VERDAD. A veces, necesitamos que alguien nos quite esa venda de la que nos hemos acostumbrado a NO VER. Es importante ese nivel de autoconciencia para ACEPTAR lo que te pasa. ACEPTAR implica no engañarnos y VER cómo es esa REALIDAD para avanzar. TENER INTELIGENCIA EMOCIONAL DENOTA SER LISTO
Por lo que párate a pensar ¿De qué te proteges?NO TE ADAPTES A VER UNA REALIDAD IRREAL O REAL, QUE NO TE HACE BIEN.
ES TAN IMPORTANTE PERMITIRSE SENTIRNOS TAL Y COMO NOS SENTIMOS COMO PONER UN «STOP» AL VICTIMISMO,
Comprendernos y permitirnos sentirnos así no implica victimizarse. Cuando uno lo hace, entra en un estado nada beneficioso, ya que no se da la posibilidad de cambiar esa situación o estado emocional. La emoción desagradable, en este caso, le va a empujar hacia dónde no debería ir la persona, hacia el NO HACER, ABANDONARSE, y COMPADECIÉNDOSE DE SI MISMO.
ALÉJATE DE LAS PERSONAS TÓXICAS
Saca los desperdicios, despréndete de lo que NO te aporta.⛔ Lo primero de todo… ¿Eres consciente del daño que te hace esa basura? Para sacarla, hay que ser capaz de saber qué es lo que está podrido o no sirve. Es posible que incluso uno se acostumbre a tenerla en su vida, incluso el olfato se acostumbra a ella. No hagas que lo ANORMAL se convierta en NORMAL por ser costumbre. 🙄 RECICLA, SELECCIONA Y FILTRA.
No sólo es sacar la basura, sino también ver la importancia de QUERER SACARLA DE TÚ VIDA, porque con ella uno enferma, y se siente peor desde la inseguridad.
Así que…
➡️1. ¿QUÉ COSAS TE INTOXICAN EN TU VIDA.
➡️2. ¡FILTRA Y QUÉDATE CON LOS BUENOS ALIMENTOS QUE TE HACE SENTIRTE TAN LLENO Y SANO!
➡️3.SELECCIONA LO QUE NO TE HACE BIEN. SE CAPAZ DE QUITARTE LASTRES. ERES DUEÑO DE TU VIDA. Habla, haz un buen nudo a la bolsa y déjala ir. ¡La basura se saca cada día, no acumules!
➡️4. AHORA VIVES CON VIDA PORQUE RESPIRAS AIRE PURO.
NUNCA TE DEJES PISAR POR NADIE
Siempre hay que tener presente si estamos dónde debemos estar, en nuestro sitio, defendiendo nuestros derechos e intereses. ¿Qué nos pasa cuando no sabemos decir que no?
Cuando somos asertivos, DIALOGAMOS, sin faltar el respeto al otro, manteniendo un tono adecuado, y en este caso, defendiendo por qué consideramos que no nos deben hablar así, sea nuestro jefe, compañero o hermana. Cuando nos encontramos que la otra persona se está mostrando agresivo con nosotros, sin tener en cuenta nuestra opinión, puede resultar mas incómodo y más difícil ser asertivos, pero siempre debemos mantenernos en DÓNDE TENEMOS QUE ESTAR. De esta forma, nos sentiremos más seguros de nosotros mismos. Claves para ser asertivo
NO CULPES A LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO. HAZTE CARGO DE LA COMODIDAD CON LA QUE TE SIENTAS A ESPERAR A QUE SE LLENE.
Tenemos la costumbre de no enfrentarnos a las cosas. Acumulamos emociones, cosas que decir, recuerdos enquistados… que finalmente acaban saliendo por algún lado de manera descontrolada.
1. Dedícate un tiempo a saber qué es lo que te pasa.
2. No debes tener miedo de enfrentarte. SE LIBRE, nada debe atarte.
3. Verás que ASÍ, LAS COSAS BUENAS Y SALUDABLES LLEGAN ANTES.
A VECES, HAY QUE SEGUIR EL CAMINO, COMO SI NADA, COMO SI NADIE, COMO SI NUNCA…
Como si nada nos entorpeciese el camino, porque todos los caminos son un aprendizaje.
Como si nadie pudiera condicionarnos, porque somos libres y llevamos las riendas de nuestra vida.
Como si nunca hubieras estado tan seguro de ello.
TU LLEVAS EL COCHE, EL COCHE NO TE LLEVA A TI. TIENES EL CONTROL DE TU VIDA
Quiero que imagines que la vida es como conducir un coche. Tenemos que tener siempre presente que dirigimos un coche. Somos conscientes cuándo lo ponemos en marcha, cuándo frenamos en el momento en que tenemos una señal que nos indica que debemos echar un ojo a nuestro alrededor por precaución (STOP), y que,en ocasiones, debemos ceder el paso a otros coches (CEDA EL PASO).
Lo mismo sucede en la VIDA. Uno nunca debe dejarse llevar por el automatismo del día a día, sino que tenemos que ser conscientes de cómo estamos actuando, qué camino vamos a coger y sobre todo, saber cual es nuestro destino o meta. Tener el conocimiento de qué alternativos o caminos posibles puedo coger nos da seguridad y tranquilidad porque verdaderamente estamos organizando nuestro PLAN de CAMINO, es decir, alguna esfera de nuestra vida por ejemplo el ÁREA LABORAL. Si no lo planificamos y no nos centramos en marcarnos unas paradas, y objetivos a corto plazo, llegará un momento en que nos entre el sueño y nos desmotivemos. Por eso, es vital buscar una MOTIVACIÓN, y ser conscientes de qué es lo que necesitamos para llegar a dónde queremos. Lucha por lo que quieres: ACTITUD POSITIVA
En el momento que sientas que no tienes el CONTROL DEL COCHE (DE TU VIDA), reflexiona y comprende que esa ansiedad que sientes no es más que ese aviso de que algo está fallando en ti. No tengas miedo a conectar en tu mundo interno y piensa qué es lo que necesitas para poder llevar mejor el coche, de esta forma conseguirás sentirte más seguro.
La palabra “ansiedad” es un término que se usa con tanta facilidad que hasta los niños están familiarizados con ella “cuando tienes muchos nervios” dirán algunos pequeños. Ésta es un estado emocional que se manifiesta como inquietud, nerviosismo, temor o miedo. Sin embargo, hay diferentes niveles unos más saludables que otros.
La ansiedad es un constante anticiparse, vivir para vivir mañana, pensando en lo que harás y lo que tendrás que hacer. La ansiedad y el miedo suelen ir muy unidas.
¿Conoces la AGORAFOBIA?
Es un trastorno de pánico que implica la evitación y temor ante cualquier situación que puede provocar un ataque de pánico y hace perder el control de la ansiedad. Afecta a un 3.5% de la población.
Suelen ser personas que les gusta tener todo controlado, son hipervigilantes a cualquier señal de peligro o hipersensibles a los eventos adversos. Les asusta los cambios, por eso les cuesta salir de su zona de confort.
Están muy anclados en el miedo a tener miedo, por este motivo, se encuentran en una situación de peligro vital constante, en el que se sienten indefensos porque creen que no pueden controlar ese descontrol de pánico.
El miedo es una emoción desagradable, no negativa, como muchas personas creen. Tiene la función de advertirnos de un peligro real o irreal, es decir, nos avisa para que estemos preparados, es un aliado.
¿Qué sucede cuando sentimos miedo?
Como te decía, éste nos avisa por sea caso necesitas huir, atacar. ¿Y cómo lo hace?
Al mandar la señal de una posible amenaza en tu entorno, la sangre deja de localizarse en el estómago y en la cabeza, para concentrarse en los brazos y piernas. De esta manera, podrás atacar con más fuerza y huir más deprisa. El miedo y la rabia hacen que tus extremidades se activen para que puedas sobrevivir.
¿CÓMO ES UN ATAQUE DE PÁNICO?
Es una aparición aislada de miedo con un total de 13 síntomas somáticos o cognoscitivos. Tiene un inicio brusco y alcanza su máxima expresión en 10 minutos o menos, acompañada de una sensación de peligro o muerte y una urgente necesidad de escapar.
1. Palpitaciones o taquicardia
2.Sudoración
3.Temblores o sacudidas
4. Sensación de desahogo
5. Sensación de atragantamiento
6. Opresión o malestar torácico
7. Nauseas o molestias abdominales
8. Inestabilidad, mareo o sensación de desmayo
9. Desrealización o despersonalización
10. Miedo a volverse loco o descontrolarse
11. Miedo a morir
12. Parestesias (hormigueos o entumecimientos)
13. Escalofríos o sofocaciones
Cuando tiene ataques de pánico siente una serie de síntomas y tiene una serie de PENSAMIENTOS que les supone mucho esfuerzo controlar. Este tipo de personas suelen anticiparse al ataque de pánico, y basta que lo piensen para que pase… ¿Qué pasa si te digo “no pienses en un oso blando?”, así es, pensarás en un oso blanco.
Los pensamientos pasan malas jugadas, y el miedo y la ansiedad hacen que pienses que en 10 minutos tendrás que salir de casa y coger un autobús para ir a trabajar. De manera, inconsciente y sin darte cuenta activarás ese miedo que tanto te paraliza, porque con el tiempo has ido grabando en tu memoria emocional que coger un autobús implica estar en una situación de peligro y por eso te activarás antes de tiempo.
Por lo tanto, deja de pensar, distráete, haz cosas que te generen seguridad, escucha música, habla por teléfono con alguien, suma de dos en dos… Si en cualquier momento ves que tu cuerpo o tu mente se acelera y activas el pánico, debes CONTROLAR ESE DESCONTROL, respirando por ejemplo, mandas la señal a tu organismo para bajar las pulsaciones tratando de activar la SEGURIDAD. Tú mandas, tu eres dueño de ti y tienes el control de la situación.
El ATAQUE DE PÁNICO es un aviso, un mensaje, que nos indica que las estructuras más arraigadas de nuestra supervivencia están en crisis. Para poder salir seguros al exterior, es necesario que en nuestro mundo emocional todas las piezas estén colocadas, y nuestros APEGOS INTERIORIZADOS. Trata de leer el mensaje que te trae el ataque de pánico:
“algo tienes que cambiar de tu vida que te estaba haciendo mal, cambios en la forma de relacionarte con tu entorno y sobretodo contigo mismo”.
Lo que te trata de decir es que tu vida ha llegado a un punto de inflexión a un punto y aparte.
Las personas que tienen agorafobia, el miedo que perciben es un miedo REALemocionalmente hablando, porque verdaderamente sienten que su vida está en peligro, pero es unmiedo IRREALcognitivamente hablando ya que pueden llegar a saber que no se morirán realmente, pero no pueden evitar sentirlo así. Digamos que ahí lo que gobierna es LA EMOCIÓN.
Ya es verano, y como cada año nos merecemos nuestras deseadas vacaciones para descansar y desconectar del día a día y del trabajo, que nos deja saturados.
La ansiedad en el trabajo, la ansiedad en casa, la ansiedad en el colegio, la trasladamos también a las vacaciones. Ésta nos impide que disfrutemos del momento presente en el aquí y el ahora, y hace todo lo posible para que nos anticipemos y nos preocupemos por lo que vendrá y por lo que va a venir, es decir por el futuro.
LA ANSIEDAD ES ANTICIPARSE
Ésta se hace dueño de nosotros, en el caminar rápido y con prisas, en el comer sin ser consciente de si está bueno o malo, incluso sin ser consciente de que estás engullendo como si no hubiera mañana. La ansiedad invade, incluso, la seguridad. Cuántas veces nos habrá pasado cuando íbamos al colegio que nos sabíamos la lección perfectamente pero la necesidad de repasar constantemente nos invadía, creyendo que no nos lo sabíamos del todo bien. No deja de ser una manera de comprobación de si lo que has hecho, lo has hecho bien.
Uno tiene que comprobar si ha cerrado el coche o no, porque realmente ni se acuerda del momento en que lo ha hecho. El 90% de las veces te das cuenta de que sí lo habías cerrado, pero seguro que ni sabías que te habías puesto en automático.
Está muy bien que planees tus vacaciones con tiempo, en este sentido me gusta que te anticipes, porque el propio hecho de tener un refuerzo o un “premio” tras un año intenso de trabajo, hará que te ayude a sobrellevarlo de mejor manera, porque sabes que en unos meses estarás disfrutando de unas merecidas vacaciones, porque realmente te lo mereces.
LA ILUSIÓN NOS MOTIVA Y NOS AYUDA A SER MAS FUERTES EN EL CAMINO
Sin embargo, cuando hablo deDISFRUTAR, implica sobre todo, el SABER DISFRUTAR. Parece una tontería, pero hoy en día se nos olvida cómo hacerlo. Los automatismos, las anticipaciones, y las nuevas tecnologías nos complican bastante el practicar SABER DISFRUTAR.
El móvil no es muy buen aliado para desconectar durante las vacaciones, no nos deja vivir el momento presente, disfrutar de las vistas o de la puesta de sol. Nos dedicamos a sacar fotos vídeos para poder enseñar a nuestros amigos o familiares lo que estamos viviendo, pero.. ¿Realmente lo estás viviendo?
“Ay, que puesta de sol tan bonita, voy a sacar una foto y se lo voy a enviar por whatsapp a María”, para cuando has sacado la foto, has perdido los 10 segundos clave para disfrutar de ese gran momento único, porque cada puesta de sol es diferente e irrepetible. Estás más en anticiparte a lo que vas a hacer con esa foto, que en vivir ese momento y disfrutarlo.
Y no, realmente no estás viviendo esa puesta de sol, no la estás disfrutando. No hay emoción alguna en ese momento único, sólo hay emoción de anticiparse.
No os olvidéis, que es tan importante saber cómo disfrutar de verdad, como saber desconectar.Si quieres desconectar, empieza por el móvil. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos este eterno compañero nos tiene al tanto de todo. Dejarlo de lado durante unos días nos permitirá disfrutar más de los que nos rodean y hacer de nuestras vacaciones algo productivo, porque muchas veces tomarse un respiro es lo mejor para nuestro trabajo y nuestra vida personal. Vivimos tan atados al móvilque éste siempre será un hilo conductor del trabajo, impidiéndonos descansar y vivir pendientes de éste continuamente, incluso en vacaciones.
Os recomiendo estas vacaciones que disfrutéis de verdad, con todo lo que implica saber disfrutar. Aunque cueste, merece la pena aprender a vivir en el aquí y el ahora, y no en el allí y en el mañana. Esta forma de vida, te hará sentir más tranquilo, seguro desde el bienestar.
Necesitamos saber cuáles son nuestros RECURSOS para bajar ese estado de alerta que nos hace estar en tensión y preocupación constante. Existen diferentes técnicas de relajación, entre algunas, la VISUALIZACIÓN.
Vamos a relajarnos…
Para ello, es conveniente que estemos en un sitio tranquilo y estemos cómodos (tumbados o sentados). Para entrar en la relajación, tenemos que conectar principalmente con nuestra respiración, y apreciar cómo reacciona nuestro cuerpo ante esa respiración natural. Se trata de visualizar una escena que sabemos que nos da paz y calma (por ejemplo, una playa paradisíaca). Evocamos sensaciones relacionadas con ese paisaje (cómo sentimos la brisa; el calor del sol en nuestra piel; el contacto de nuestro cuerpo con la arena; el sonido de las olas…etc.).
Nuestro organismo responde ante esos estímulos que recreamos en nuestra mente de forma adaptada, haciéndonos sentir bien.
Uno no aprende a relajarse de la noche a la mañana, es cuestión de práctica. Es importante que seamos conscientes en qué emoción nos encontramos en cada momento, para poder regular esa emoción de la mejor manera posible. Uno posee esa Inteligencia Emocional, cuando, entre varias cosas, gestiona bien nuestras emociones, las regula, controla y pone nombre a esa emoción que siente.
¿Y tú? ¿Cómo te relajas?
Espero que os guste este canción, que os ayudará a sentiros mejor y más tranquilos. ( Haz clik en «música» para escucharla)
El ser humano de la sociedad actual hace las cosas apresuradamente, y por consiguiente, mal, porque lo único que le interesa es terminar cuanto antes su trabajo e ir a la suya.
Cuando se reúne con su mujer, marido, amigos o incluso con sus hijos, tiene mil cosas en la cabeza, pensando constantemente lo que tiene que hacer al día siguiente. Probablemente noescuchedel todo lo que le están contando, sí que le interesa, sin embargo, siente esa necesidad depreocuparsepor lo que tiene que hacer… “que no se me olvide que mañana tengo que ir… “, “la de cosas que tengo que hacer esta semana, que estrés…”, entrando en ese bucle de pensamientos, llamados rumiativos, que hacen que no sólo no disfrutemos de ningún momento del día sino que además, hacen que nosotros mismos, siendo dueños de nuestros propios pensamientos, entremos en el túnel de la conocida “ansiedad”.
Este tipo de actitudes y pensamientos que miran hacia el futuro, hacen que ésta se vaya apoderando de nosotros sin que nos demos cuenta.
Por este mismo motivo, me gustaría insistir en que nos olvidemos de lo que pasó y de lo que vendrá. Encaminémonos aquí y ahora, hacia el presente.
Vivamos el presente como si fuese la primera vez que vivimos cada experiencia.
Nos estamos perdiendo “pequeños placeres” de la vida que por muy minúsculos que sean hacen que cada día sea diferente. Nos hemos acostumbrado a vivir de manera automatizada, como una máquina con el botón “ON” encendido actuando sin pensar en lo que se está haciendo, ni cómo se está haciendo en ese momento.
¿Por qué no nos detenemos un momento a pensar, por qué no hemos disfrutado de ese momento que teníamos con nuestro hijo/a, o de esa comida de compañeros de trabajo?
Un porcentaje elevado de personas no suelen ser conscientes del trayecto de la Universidad a casa, o del trabajo a ésta. Es como si nuestro cerebro supiera a dónde y por dónde tiene que ir, y de pronto, no sabemos cómo, pero estamos en nuestro destino. Te aconsejo que disfrutes de ese trayecto, cambia de camino y relájate, disfruta también de ese momento ¿Por qué no?
Es inevitable tener pensamientos y preocupaciones rondando por la cabeza, pero tenemos que aprender a no entrar en ese círculo vicioso que nos hace sentir angustiados. Es decir, dejamos que entren esos pensamientos pero sin entrar a juzgarlos, simplemente dejemos que lleguen y salgan. De esta manera, aprenderemos a vivir de una manera más adaptativa y saludable, tolerando aquellas preocupaciones que se tienen en la vida cotidiana.
Algunas de las cuestiones que estoy intentando transmitir están muy relacionadas con la “atención plena”, “vivir el momento presente, en el aquí y el ahora”, que proceden de una nueva técnica de tercera generación llamada Mindfulness, que tiene sus orígenes en el budismo.
Actualmente ha despertado mucho interés en la neurociencia y la medicina por sus beneficios en la salud física y mental (Trastorno Obsesivo Compulsivo, ansiedad, en la prevención de recaídas para la depresión, adicción a las drogas…etc.) tanto en la población adulta como infanto-juvenil.