Inteligencia Emocional

Carta de agradecimiento al miedo

Las emociones nos ayudan a sobrevivir. No hay emociones positivas y negativas, sino agradables y desagradables.

Silvia González

Las emociones nos ayudan a sobrevivir; cada una de ellas es útil para nosotros. Por eso no hay emociones positivas y negativas, sino agradables y desagradables.

Estimado Miedo:

Quiero agradecerte lo que has hecho por mí en todo este tiempo. Antes te tenía miedo, sufría contigo y me sentía débil. He tratado de entender por qué tienes esa manía de aparecer de forma tan desagradable y tan irracional. Sé que te manda el "gran jefe", el Pensamiento, y ahora sé cómo funcionas: al fin y al cabo, acatas órdenes de arriba (la mente). Por eso no te juzgo ni me juzgo. Lo acepto y lo comprendo.

Gracias por ser prudente conmigo y avisarme de esos "por si acaso", "y si…". He aprendido a diferenciarte y a ver cuándo te siento con motivos y cuándo no (a veces te pasas un poco). Ahora ya nos podemos llevar bien, porque sé que estás de mi parte y que solo quieres que salga "bien parado". Me gustaría decirte que ya no te voy a necesitar de la misma forma a partir de ahora. Es hora de educar al Pensamiento, porque se ha ido mal acostumbrando a juzgar, subestimar, exigir y controlarlo todo.

Hoy soy consciente de que no lo puedo controlar todo, ni puedo asegurarme de que todo vaya a estar bien. No te culpo; por eso tu gran amiga la Ansiedad ha decidido tomarse un descanso… tampoco la culpo a ella. Imagino que por eso se ha ido de vacaciones. Nos veremos pronto, Miedo, cuando verdaderamente te necesite. Gracias por protegerme y enseñarme tanto.

Firmado: una persona emocionalmente inteligente.

Inteligencia Emocional